Impartir clases online se ha convertido en una tendencia desde la imposición del distanciamiento social, pero muchos centros ya lo hacían con regularidad con excelentes resultados. Sin embargo, hay que confiar en software especializado que nos dé garantías.

Las videollamadas se han generalizado desde la trágica irrupción del coronavirus en el mundo. Si bien hace años que están presentes y se usaban con bastante normalidad, no ha sido hasta hace unos meses cuando su uso se ha vuelto totalmente masivo. También en el ámbito educativo han sido determinantes para los primeros instantes de la pandemia: para continuar con las clases (en educación reglada, en idiomas, en clases privadas, de música…) el profesorado echó mano del software que ya conocía, como el de las videollamadas.

Impartir clases online

Aquellos programas que les permitían llamar a sus familiares, también les daban la oportunidad de conectar con sus alumnos, sin embargo, programas como WhatsApp, Skype o Zoom están limitados por su propia naturaleza y sus propios objetivos, por lo que no alcanzan a cubrir todas las necesidades de una clase online.

Para impartir clases virtuales, además del feed de vídeo hay otras necesidades:

  • Aforo de la clase
  • Interacción entre el rol del profesorado y el del alumnado
  • Pizarra blanca
  • Proyector de presentaciones
  • Reproducción de vídeo
  • Preguntas y respuestas sin interrumpir el ritmo de clase
  • Compartir fácilmente archivos con los alumnos durante la clase
  • Seguimiento automático de la asistencia
  • Notas de clase
  • Seguimiento y evaluación incluido en informes automáticos

Todas estas opciones están incluidas en las aulas virtuales de la plataforma de aprendizaje LMS para idiomas de Verxact, la única plataforma especializada que le permite una configuración 100% con su imagen de marca y las herramientas para crear su contenido y potenciar la imagen y metodología de su centro desde el primer al último detalle.

 

¿Por qué elegir una videoconferencia para educación en lugar de un software videollamada?

Esta pregunta en realidad tiene truco, porque se responde por sí misma si invertimos su planteamiento: ¿por qué usar un software de videollamada para dar clases en lugar de un aula virtual con videoconferencia y herramientas desarrolladas precisamente para impartir clases? Sin duda, desde esta perspectiva, parece una elección fácil.

Y lo es.

La tecnología de videollamada, aunque conecta a profesorado y alumnado, no es capaz de ir ese paso más allá que se necesita para una lección eficaz. Un aula necesita una pizarra, necesita un proyector, que se pueda grabar la clase para los alumnos que no han podido asistir. Los profesores necesitan poder compartir documentos rápidamente con sus alumnos, poder preguntar durante la clase y que los estudiantes respondan levantando la mano. Eso, solo se consigue con un aula virtual capacitada verdaderamente para las clases online, y no solo para conectar dos extremos en una conversación.

 

Ventajas de la learning suite de Verxact para impartir clases online

La learning suite de Verxact ofrece muchas facilidades a los centros y academias de idiomas para combinar sus clases presenciales con clases online. De esta manera, pueden alternar entre presencial, semipresencial u online fácilmente, pudiendo dar una respuesta rápida a los cambios de su entorno y las necesidades que se presenten (sí, como por ejemplo, una pandemia mundial que obliga a elegir la enseñanza a distancia por encima del resto de modalidades).

Entre estas ventajas, si nos centramos en aquellas que tienen que ver con las capacitaciones de idiomas online, podemos destacar:

  • Creación automática de horarios según la disponibilidad de sus docentes y la demanda de sus estudiantes.
  • Creación de aulas virtuales con horarios fijos (aulas abiertas siempre, en las que a determinadas horas se impartirán las clases)
  • Entorno de videoconferencia configurado para poder dar una clase con todos los recursos de un aula tradicional (y algunos más)
  • Seguimiento automático de la asistencia y evaluación.